Los espacios exteriores de las residencias de la tercera edad constituyen el entorno perfecto para la socialización, estimulación sensorial y bienestar para sus residentes. En muchas ocasiones, estos espacios no se incluyen en el diseño, o bien simplemente se integran algunos elementos decorativos sin tener en cuenta de qué forma  estos espacios, bien diseñados y estructurados, pueden tener un impacto importante en la mejora de la calidad de vida.

Independientemente de la calidad y cualificación del equipo humano que se ocupa de estos usuarios, el aporte de un buen diseño puede hacer que lo que en principio simplemente es una zona verde anexa al centro pueda transformarse de manera estructurada e imaginativa para la realización de una gran variedad de actividades, mejorando sustancialmente la calidad de vida.

Para una persona mayor que vive en una residencia, el disponer de este tipo de espacios ajardinados produce una serie de ventajas. Múltiples estudios demuestran que la asociación de distintas actividades a la naturaleza produce reducción del dolor, mejora de la atención y control del estrés. Incluso la reducción del comportamiento agresivo en mayores con Alzheimer, menos consumo de medicación y menor número de caídas.

El simple hecho de estar en contacto con la naturaleza, respirar el aire puro y estar un rato al sol, con el consiguiente aporte de vitamina D, ya significa una ganancia importante.

A través de una buena planificación de los espacios, el jardín se separa como por arte de magia en distintas áreas según grupos y actividades, constituyendo un marco muy distinto al de una habitación o espacio cerrado en el que no se permite estimular todos los sentidos como en el exterior: escuchar y ver pájaros, oler y tocar el perfume de las flores y plantas, ver un entorno cambiante según las estaciones, favorecer el encuentro con otras personas o familiares e incluso con uno mismo.

Para ello podemos estructurar el diseño teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:

  1. CAMINOS Y ZONAS DE PASO.

 Impera la necesidad de tomar en cuenta las posibles limitaciones físicas y de movilidad que suelen tener las personas mayores, adaptándolos de forma que pueda amortiguarse una posible caída. Caminos con cobertura de caucho en sustitución de las baldosas de piedra, gravilla o adoquines que además de la amortiguación en caso de caídas, cumplen una función antideslizante.

 

fuente: www.colober.com

 

  1. ZONAS DE JUEGO Y SOCIALIZACIÓN.

Especialmente en zonas donde la temperatura es agradable casi todo el año además de un número de horas de sol bastante considerable, se pueden trasladar muchas actividades al exterior.

  • Juegos de mesa, especialmente adaptados, con tableros para cualquier tipo de juego.

    fuente: www.deportesurbanos.com

     

  • Actividades físicas: el césped natural o artificial lo hacen ideal, especialmente en ejercicios de suelo. También diferentes aparatos especialmente diseñados para estas actividades.

 

 

  1. MINIHUERTOS.

La jardinería constituye una de las actividades más estimulantes para este grupo de edad, que además puede orientarse al cultivo de productos comestibles. La implantación de minihuertos ayudan a favorecer la autonomía porque permite la reanudación de actividades que tuvieron que abandonarse debido al ingreso en el centro. El espacio tampoco resulta un impedimento, ya que se pueden planificar cultivos o jardines en vertical de forma que puedan realizar esta actividad.

 

  1. ZONAS DE AGUA.

Fuentes de agua y estanques: Según el Feng Shui, el agua es un elemento purificador por excelencia. Colocando una fuente de agua en movimiento se consigue aumentar la humedad del aire, consiguiendo una atmósfera rica en iones negativos. Si se trata de una cascada, obtenemos un efecto sedante y tranquilizante.

Pueden colocarse en la zona más sombreada del jardín, disponiendo de esta forma, una zona para la relajación, recogimiento o actividades como el yoga.

Hay que tener en cuenta que las personas de la tercera edad son particularmente sensibles al calor, pudiendo sufrir fácilmente deshidratación. También es una buena opción la instalación de pérgolas con nebulizadores para los días más calurosos.

 

fuente: Leroy Merlín

 

Este es solamente un pequeño repaso de los tipos de elementos que podríamos tener en cuenta a la hora de diseñar este tipo de jardines. Respecto a la vegetación y arbolado, tendríamos que tener en cuenta cada una de estas zonas definiendo el más adecuado según la zona de actividad e incluso podríamos tener en cuenta la posibilidad de ajardinar terrazas en lugares en los que no existe un amplio espacio en las zonas exteriores. Pero este ya sería el motivo para otro artículo en el blog.

Comparte si te ha gustado...
Share on Facebook
Facebook
0Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin